jueves, 20 de agosto de 2015

Es Momento de Jugar Monopolio

ActionCOACH Lic María Inés Morán


Todos hemos jugado el famoso juego de mesa, "Monopolio", en algún momento de nuestra infancia. Comprábamos propiedades, empresas ferrocarrileras, de servicios, y mientras más propiedades adquiríamos, crecía nuestra riqueza. Es momento de jugar de nuevo. ¿Eres dueño de tu propio negocio exitoso? ¡Sigue escalando! ¡Ponte otra meta!,
Lo que te propongo implica subir un escaño dentro de los negocios, y convertirte en inversionista para poder diversificar tus fuentes de ingreso y utilidades. Sin embargo hay que aprender a hacerlo.
Se trata de hacer que tu dinero, produzca más dinero. Aunque hay diversas formas de lograrlo, quiero hablarte de dos vías: invirtiendo en bienes raíces o comprando empresas. Así como puedes buscar casas que requieran reparaciones menores, arreglarlas y venderlas por un precio mucho mayor al que pagaste, esa misma regla se aplica a la compra-venta de negocios.
Considera lo siguiente: si tú concebiste la idea de un emprendimiento, lo levantaste y se convirtió en una empresa comercial rentable que no necesita de tu presencia, tienes ahora una gran cantidad de conocimientos y experiencia que es aplicable, en general a todos los negocios. ¿Acaso no sabes perfectamente cómo levantar una empresa exitosa? ¿No fue una experiencia retadora y excitante?, pues sigue sacando provecho de tus conocimientos para aumentar el caudal de tus utilidades. Te invito a que sigas jugando a los negocios pero con cifras más altas.
No tengo mucho que explicar sobre bienes raíces: se revalorizan con el tiempo, y puedes adquirirlas utilizando el dinero del banco, lo cual es una ventaja que debes aprovechar. Inviertes en mejoras y haces crecer el valor de la propiedad. De este modo puedes obtener extraordinarias utilidades en bienes raíces.
El comprar y vender empresas no es tan fácil, porque tienes que aprender a localizar uno potencialmente beneficioso, para que te genere las utilidades que buscas. Para ello es vital que consigas un buen precio por esa empresa. ¿Cómo hacerlo? 
La clave es saber calcular muy bien el verdadero valor de la propiedad que vas a adquirir, para que puedas obtener el mayor beneficio por la transacción. Las utilidades que está generando, el valor del fondo de comercio, perspectivas de crecimiento y la ubicación son variables que influyen para conocer cuánto vale, pero hay otros aspectos a considerar. En ActionCOACH enseñamos a calcular el factor de apalancamiento, en base a cuatro elementos: Gente  y Educación; Entrega y Distribución; Finanzas y Probar y Medir;  Sistemas y Tecnología. Cuando tienes la cifra, además de poder multiplicarlo por las utilidades, terminas manejando información valiosa sobre los aspectos internos de la empresa que influyen en su futura rentabilidad y, por tanto, en saber qué tan provechoso puede resultar el adquirirlo.
Tuve la posibilidad de asesorar a Joaquín, quien es dueño de una Cadena de Ferreterías, y planeaba comprar un Car Wash, pero no él sabía si el precio de venta era adecuado. Ciertamente, era un negocio con mucha clientela, pero los registros se llevaban a mano, en antiguos libros contables, la maquinaria no estaba en las mejores condiciones, requerían reparación y mantenimiento, los empleados no tenían un sistema de trabajo, no usaban un sistema de gestión de clientes automatizado (CRM) y ni siquiera la oficina de atención al público contaba con guiones para tratar a los clientes. Todos estos aspectos redujeron, sin lugar a dudas, el valor de la empresa y proporcionaron a Joaquín la información necesaria para llevar una contraoferta y negociar un buen trato.
¿Quiénes son los que compran negocios? Son emprendedores que ya no están cómodos con los recursos que le genera su negocio y quieren elevar el nivel de su apuesta económica para hacer grandes inversiones. Debe ser un inconforme de sus ingresos, tener la valentía de salir nuevamente de la zona de confort y lanzarse en estas grandes aventuras. ¿Te interesa seguir generando riqueza?

martes, 18 de agosto de 2015

La Soledad del Dueño de Negocio



ActionCOACH Lic María Inés Morán
Me resulta paradójico que cuando he ayudado a tantos dueños de negocios a sanear las estructuras de su emprendimiento,  mejorando su productividad, muchos de ellos comienzan a resentir tener tanto tiempo a su disposición, del que no habían estado acostumbrados.
Es que por lo general, cuando asumes la valiente decisión de iniciar tu propio negocio, durante  los primeros años te envuelves en  una ardua batalla para construir tu sueño, en base a trabajo duro, toma de decisiones, y muchísimo estrés.  ¿Cómo llegaste a donde te encuentras ahora?
Como si fuera una pirámide, los sistemas de la empresa, los empleados trabajando en  equipo y un gerente general con grandes capacidades de liderazgo y conducción, son los que te permitieron, como emprendedor, disfrutar de las ganancias que tu negocio otorga
Si este es tu caso, te felicito, porque has llevado tu negocio hasta niveles donde millones de personas alrededor del mundo no pudieron, ya sea porque no tuvieron la visión, la capacidad, o sencillamente se rindieron antes de tiempo. 
Pero también tienes un nuevo desafío por delante  y es el asimilar el contraste de pasar a ser el hombre orquesta de tu emprendimiento, a tener tanto tiempo libre disponible junto con las ganancias que recibes de tu negocio.
De esa manera me encuentro que uno de los mayores retos que maneja el dueño de negocio es el no sentirse útil y, además, desplazado luego de tantos años de intenso trabajo. Esa sensación de que ya no eres imprescindible para tu negocio, que muchísimas veces coincide cronológicamente hablando, con la partida de los hijos del hogar, deja una sensación de vacío emocional que puede ser difícil de manejar, y, por eso, muchos dueños de negocio coquetean con la idea de volver a ocupar un puesto dentro de la organización que construyeron. 
Es una situación física e intelectual completamente diferente y la lucha que desarrollarás es interna: ya no estás preocupado por los retos económicos, puesto que tu nivel de ganancias te permite tener, junto a tu familia, una vida holgada y sin preocupaciones. Te invito a que no te rindas, recuerda que todo lo que no sigue creciendo comienza a morir y eso aplica a tu negocio y a ti mismo.
Este es un momento ideal para buscar nuevos proyectos, ya sea en otros negocios que, como has aprendido, resulta una actividad sumamente divertida, y ya cuentas con una amplia experiencia exitosa en esa área, o incluso a dedicarte a labores de altruismo, como lo hacen muchos grandes empresarios.
Pero también debes tomar en cuenta, principalmente si tu negocio está radicado en Latinoamérica, que las variables externas tienen un impacto en el devenir de tu negocio y, por eso, te puedo decir que como dueño de negocio tus compromisos hacia tu empresa no han cesado.
Debes  relacionarte con los diferentes gremios empresariales de tu país, analizar las variables económicas, políticas, sociales que pueden intervenir en el buen desenvolvimiento de tu negocio.  En un plano estratégico, a mediano y largo plazo es necesario que cuides tu empresa de las situaciones que potencialmente pueden afectarla, sin olvidar que, aunque no necesitas ir todos los días, siempre debes mantenerte enterado de cómo funcionan los sistemas, el equipo de trabajo, el marketing y todas las áreas sensibles. Como ves, todavía tu empresa te necesita.
Formar tu propio negocio te reta de múltiples maneras,  tu capacidad física, tu capacidad intelectual, tu emocionalidad.  Varios años después,  todas tus capacidades se ponen en juego nuevamente para mantener una relación sana con tu negocio y  tu nueva forma de disfrutar el haberlo construido. ¿ya estás preparado?

sábado, 15 de agosto de 2015

Elimina el Caos a tu Alrededor



Actioncoach Lic María Inés Morán
Cada cierto tiempo es necesario hacer limpieza en tu casa y tu oficina. Más allá de mantener todo limpio y sin polvo, es preciso que te deshagas de aquellas cosas que ya no usas, o no tienen ninguna utilidad para ti. ¿Guardas algún juguete especial  de tu infancia?, ¿cuadernos de estudios de tu universidad, o quizás de tus hijos?, ¿ropa que hace años ya no te queda pero es "muy bonita"?. La lista puede ser muy larga; si revisas tus armarios, garaje y gavetas, de seguro conseguirás  muchas cosas que al mirarlas te arrancan una sonrisa. Quizás el ticket del teatro donde conociste a aquella persona, o la servilleta donde tu hijo te dibujó en el restaurante. ¿Hace cuánto no usas ese par de zapatos o ese traje,  esperando "la ocasión especial"?

Déjame decirte que acumular cosas que no utilizas, es  muestra de indecisión, dispersión mental  y desorden. Un entorno lleno de todo tipo de objetos tiene un impacto directo en tu ánimo, en tu mente, en el modo de razonar. Por eso es importante depurar, dejar atrás aquello que ya no te es útil, aquello que lo que hace es ocupar un espacio en tu vida sin aportar nada. En esta frase me refiero a objetos inanimados y a aquellas relaciones que tampoco aportan nada bueno y  están en un sitio que puede ocupar alguien que si aporte valor a tu vida.

Una vez una amiga me dijo. "Si no lo has usado durante un año, entonces puedes prescindir de ese objeto". ¡Déjalo ir y abre espacio en tu casa, en tu oficina, en tu mente, en tu corazón! Comprométete con el cambio, comienza un fin de semana y empieza a regalar, a botar, a vender todos esos objetos que ocupan espacio y te ocasionan un entorno desorganizado, amontonado, caótico que te roba energía. ¿Crees que es difícil la tarea?, entonces puedes hacerlo poco a poco: algunos objeto cada día. Así de manera consciente y constante,  puedes recuperar tu espacio y organización.

  • No esperes años para comenzar la reorganización. Puedes asumir fechas específicas, como antes de las fiestas navideñas.

  • Decide si cada objeto es útil, si lo utilizarás en los próximos tres meses o solo representa un recuerdo.

  • No ataques todos los espacios de tu casa u oficina a la vez. Organízate por zonas y tiempo.

  • Mejor hacerlo cuando estés de buen ánimo, e incluso puedes invitar a amigos que te ayuden en la tarea, de esa manera se divierten.

Todo evoluciona y cambia, no temas dejar atrás esos objetos. El acto de organizar tu entorno es el preludio de que vendrán sin duda mejores momentos.  Tu estado de ánimo cambiará. ¿Te imaginas que la mariposa quisiera llevar la crisálida consigo porque le trae recuerdos de cuando estaba muy cómoda en su interior?, así mismo, no te escondas detrás de una montaña de objetos y ¡sal a volar!



jueves, 13 de agosto de 2015

La Historia de Luis, el Empresario que Nunca lo Fue



ActionCOACH Lic María Inés Morán
Luis es un español que emigró a Latinoamérica siendo muy joven, se enamoró y formó familia  en estos tropicales lados, donde inició un negocio de venta, instalación y servicio de aires acondicionados industriales. Ya con más de 30 años en el ramo, puede decirse que ha sido una empresa exitosa, en cuanto a que ha conseguido mantener a su familia, pero lo cierto es que Luis, quien se desempeña como gerente general,  solo tomó vacaciones cuando sufrió un percance  cardíaco que lo obligó a someterse a una delicada operación.  
Luis pertenece a esa clase de emprendedores quienes piensan que "si quieres que el trabajo esté bien, tienes que hacerlo tú". Su esposa se lamenta que van tres décadas sin pasar algunas  semanas de vacaciones  junto a su esposo, siempre pendiente del trabajo.
Resulta lamentable que Luis no haya podido poner a su empresa a trabajar para él, sino que se quedó, año tras año, casi sin darse cuenta, atrapado en las funciones de una complicada gerencia, sin aprender a formar equipos y entrenar a un excelente profesional para que se ocupe de la conducción del negocio, mientras él disfruta de las soñadas vacaciones y se enfoca en las grandes líneas estratégicas de su empresa.
¿Quieres que la historia de Luis se repita en tu emprendimiento? Aquí te enseño lo que debes hacer para superar la etapa de gerente y  convertirte en un verdadero propietario.

  • Formar equipos: para poder encontrar a las personas adecuadas que conduzcan los sistemas que has desarrollado, para que puedan dirigir tu negocio sin que tú estés presente todos los días. Implica que debes desarrollar la confianza y saber delegar, que es diferente a abdicar de un cargo.

  • Manejar el crecimiento de la empresa: en aspectos como la administración de los recursos, liquidez, suministros,  proveedores, asignación de requerimientos y otros tantos conceptos que desde la gerencia debes gestionar con rapidez y eficacia.

  • Desarrollar habilidades conceptuales: que te permitirán, una vez que dejes atrás la gerencia de tu negocio, poder desarrollar nuevos conceptos, entender las relaciones abstractas que puden darse dentro y fuera de tu empresa.

  • Toma de decisiones: Lo has hecho desde que comenzaste en el mundo de los negocios, pero ahora, a medida que la empresa crece, las medidas que asumas debes aceptarlas con compromiso y rapidez, y además, arrogarte la responsabilidad de los resultados.

  • Crecer en tus ingresos: Si en este momento en que estás manejando todos los asuntos, no están creciendo tus ingresos, quiere decir que estás haciendo algo mal, y es necesario revisar con exhaustividad los sistemas, el equipo , los recursos y las decisiones que has tomado.

No necesitas estar treinta años como gerente de tu negocio para aprender a dominar estas áreas. En la medida en que te vuelvas un experto y entrenes a tu personal, estás a pocos pasos de lograr la independencia financiera y personal que buscas para convertirte en un verdadero dueño de un negocio que se maneja sin tu presencia y te proporcione capital para expandir tus inversiones.  ¿Aceptas el reto y la responsabilidad?

martes, 11 de agosto de 2015

No permitas que tu Empresa Crezca hasta la Muerte



Actioncoach Lic María Inés Morán

Esta lapidaria frase se refiere al hermoso, pero peligroso, momento en que nuestro emprendimiento comienza a crecer y se hace necesario ampliar el número de colaboradores y empleados. El dueño delega algunas de sus funciones y comienza a comportarse más como un gerente, uno muy laborioso por cierto, corrigiendo los errores que por lo general se comenten dentro de la ascendiente organización.

En Latinoamérica resulta muy común que, en los pequeños negocios, el emprendedor continúe siendo el administrador o gerente, a tiempo completo, de su negocio por lo que podría declinar su sueño de poder disfrutar de independencia financiera y la libertad de su tiempo.

Fíjate que todavía no hemos dicho que se comporta como dueño, y la razón es muy sencilla: continúa profundamente involucrado con el funcionamiento de su emprendimiento, aunque ahora desde el punto de vista gerencial.

Esta situación es, lo que Brad Sugars, en su libro "Millonario en Entrenamiento", denomina El Nivel 2: El Gerente, una trampa empresarial en la que quedan atrapados muchos emprendedores.

¿Cuál es la diferencia entre un gerente y un dueño de negocio, además, claro está, de las ganancias y la libertad de su tiempo?

La más llamativa es que el gerente es un empleado a cargo de la dirección de alguna organización, donde planifica y presupuesta, pone orden, elimina riesgos, vela por el corto plazo, para lograr la mayor productividad en su área. El empresario compra, crea u organiza una o varias empresas, y mantiene su  control estratégico.

En esta etapa, es muy común que la empresa crezca sin obedecer a un plan, en ocasiones como consecuencia  de las utilidades que ya está arrojando y  pareciese lógico que el dueño/gerente considere que al aumentar el número de empleados podrían también crecer los ingresos. Un error que puede costarle el negocio completo. Rechaza el mito de que "los grandes negocios se relacionan a cuantas personas estás empleando".

No obstante, sí es necesario que busques colaboradores así que, en este punto, te animo a que no contrates a personas que "puedas dirigir" sino aquellos que creas que tienen capacidades extraordinarias en su campo.

Conozco el caso de Doña Leonor, la directora/fundadora de una Escuela para Señoritas. Para ella era un asunto de honor ofrecer la charla introductoria a los padres que van a buscar información para inscribir a sus hijas, ya que estaba convencida que su presencia, su charla como dueña del negocio, era lo que persuadía a los padres, en última instancia, en confiar a su institución la educación y el resguardo de sus hijas. Pero enfrentó un terrible dilema cuando su ausencia en el negocio era inevitable para acompañar a su hija, residenciada en Europa desde hacía cuatro años, en el parto de su primer nieto. Leonor no sabía cómo conciliar la agenda de sus dos grandes proyectos: su familia y el negocio que había levantado hace treinta años atrás, el cual no había dejado de atender personalmente. Sin embargo, comprendió que si quería verdaderamente disfrutar de su familia, era necesario establecer un sistema de ventas y entrenar a un equipo de profesionales quienes se encargaron de hacerle frente al período de inscripción de alumnos y ¡Oh, Sorpresa para Leonor! hasta se incrementó en 5% el número de la matrícula.

De modo que en lugar de hacer crecer tu empresa hasta la muerte, ¿no te parece que es mejor convertirte en líder, conseguir las personas adecuadas, entrenarlas y que ellas dirijan el negocio por ti?