domingo, 22 de febrero de 2015

Espíritu y Dinero... ¿Son compatibles?

ActionCOACH Lic. María Inés Morán
Es, en el aspecto espiritual de la vida, donde podemos encontrar la paz, incluso en medio de las dificultades y  retos que nos plantea nuestra existencia  y, lamentablemente, muchas personas dejan de lado esta dimensión que, junto con el intelecto, es lo que nos define como humanos. 

Cada día observo emprendedores que desbordan pasión por su negocio, una fuerza que los pone en movimiento y los impulsa a lograr las metas. Es allí donde  entra en juego esa emoción  espiritual que impone un sentido de justicia, que es la clave   para que tu negocio  vaya acorde  con tu propia vida e ideales. Es, al fin y al cabo, lo que se define como la "unidad de vida", la coherencia en todos los aspectos que componen tu persona.

El filósofo y teólogo contemporáneo, Watchman Nee, define a las personas como espíritu, alma y cuerpo. Señala que los elementos que nos hacen humanos están en el alma, como son el intelecto, el pensamiento, los ideales, el amor, la emoción, el discernimiento y las decisiones,  mientras que, en el espíritu, ocurre toda comunicación introspectiva.
Uno de los 14 puntos que conforma la cultura de ActionCOACH es "buscar vivir en equilibrio, recordando que los aspectos espirituales, sociales, físicos y familiares, son tan importantes como  los financieros e intelectuales"
Tenemos que reconocer que nuestra dimensión espiritual, viene a ser  complemento importante de la dimensión material y nos acompaña en todo momento, incluso en nuestra jornada laboral.Y que puede ser compatible, mas aun debe ser complementario.

¿Puede sólo el trabajo darte la felicidad plena y completa?, Es el equilibrio entre  las dimensiones laborales, familiares y sociales, lo que aporta   sentido al trabajo que desarrollamos. Y es en el aspecto espiritual donde podemos encontrar la paz, la ética, la armonía, la paciencia, el autocontrol y, en general, las  virtudes a las cuales recurrimos en situaciones de toda índole,  incluso laborales.

¿Deben entonces las empresas propiciar el desarrollo espiritual de sus empleados?. No lo creo. La dimensión espiritual no la otorga la organización ni sus directivos, sino que la viven las personas en mayor o menor medida. Sin embargo, no debes olvidar que la dimensión ética es uno de los aspectos espirituales presentes en el ambiente de trabajo.

Todo lo que alimentas con tus pensamientos y sentimientos se hace más real y cercano, y eso se aplica a tu idea de Espiritualidad. La vida espiritual crece, se dinamiza, en la medida en que la mente la nutre con nuestra energía.

¿Cómo está tu vida espiritual? ¿La cultivas adecuadamente? La espiritualidad, como el resto de los aspectos requiere también de entrenamiento, por lo que:

1.Conversa: Reserva unos  minutos de comunicación con tu espiritualidad, ya sea a través de mantras u oraciones preestablecidas o con la meditación.

2.Voluntariado: El amor se refleja en acciones y el corresponder a otros en acciones es una buena práctica personal. Recuerda la tendencia de "responsabilidad social empresarial"

3.Amistad espiritual: Mantén contacto con algún mentor espiritual, alguien que esté compenetrado con tus creencias y con quien puedas compartir  experiencias enriquecedoras.

Te invito a fortalecer el equilibro de tu dimensión espiritual, y tener en cuenta que estos aspectos también  forman parte de la realidad del trabajo y por consiguiente del dingo que buscas. Interprétalo  adecuadamente para que esa fuerza interior del espíritu te otorgue a ti, y a tus empleados, no sólo una vida plena, sino un mejor clima laboral.