martes, 24 de febrero de 2015

Profecía Autocumplida en tu Negocio



ActionCoach Lic. María Inés Morán

Pigmalión era un personaje mitológico que buscaba una esposa que llenara sus expectativas de perfección. Al no encontrarla, se dedicó a esculpir en piedra su modelo de mujer perfecta.  La diosa Afrodita le permitió que la figura de Galatea cobrara vida y contuviese todas las cualidades que su escultor quería  en una mujer.

En general, la teoría sobre el Efecto Pigmalión o La Profecía Auto cumplida nos enseña cómo las expectativas que una persona tiene sobre otra, pueden influir positiva o negativamente en su desempeño, ya sea laboral, social o familiar, veamos un ejemplo:

Es probable que todos conozcamos el caso de algún niño que durante su escuela primaria, al momento de ver su primera clase de matemáticas, no captó especialmente la atención de su maestro. Al momento de presentar el primer examen no estudió lo suficiente, quizás por falta de interés o motivación y, al sacar una nota deficiente, el maestro llamó públicamente la atención a su deficiente desempeño y como consecuencia, ese niño creció convencido que los números no eran su fuerte. De adulto seguramente tiene abdicado en su contador toda la información financiera, ante lo cual probablemente no puede tomar las mejores decisiones, porque parte del rol principal de un dueño de negocio es revisar sus números, tal como lo hemos dicho en otras notas.

Veamos cómo también actúa en efecto contrario, al generarse una experiencia que refuerza las actitudes positivas.  Volvamos a la escuela para explicarlo: A lo mejor te topaste con la materia Historia del Arte, y durante las clases,  tu maestra transmitió los conocimientos con verdadera pasión y te persuadió sobre lo bueno que se puede ser en esa área. Te convenciste que era posible y, al hacer una exposición, te quedó brillante por lo cual, además de los aplausos de los congéneres, la docente ratificó la sensibilidad al arte que tienes. Ahora no hay forma que dudes de tus capacidades al respecto, se cumplió la profecía de tu maestra en ti: Eres excelente en esa área.

¿Qué nos dicen esos dos ejemplos? ¿Cómo podemos utilizarlo en tu edad adulta para que realmente lo aproveches en tu vida personal y tu negocio?

1.- Cuestiona tus supuestas debilidades: Tomate un momento para analizar la razón por la cual hay actividades en las cuales no te desempeñas tan bien como quisieras. ¿Fue producto de un mal entendido en el pasado, una mala experiencia? ¿Lo has intentado de nuevo? Recuerda que el éxito de la vida no está en vencer siempre, sino en no desanimarse nunca.

2.-Crearte buenas experiencias: genérate una y otra vez situaciones que refuercen tus aptitudes, por ejemplo, si reconoces en ti cualidades de ser discreta, de ser humana y que tienes mucha claridad sobre las cosas importantes que hay que hacer: durante  las juntas con tu equipo, donde alientes a la gente a enfocarse hacia lo más importante, los mantengas unidos  y logres encauzar las diferencias de una manera discreta. Los resultados positivos van creando el efecto de la Profecía Autocumplida.

3.- Motivación: El ambiente laboral debe tener un efecto motivador tanto en la gerencia como en los empleados, para que, desde la confianza del buen desempeño y las expectativas positivas que se tienen sobre su correcto ejercicio profesional, se consigan los objetivos. También aplica en el área familiar: los padres deben procurar ofrecer a sus hijos la mayor cantidad de experiencias que los retroalimenten y les de seguridad ante la vida.

Los resultados no se hacen esperar. La consistencia en interiorizar tus valores y los de tu organización se traducen en mayor productividad y mejor clima laboral para comenzar.

Hay estudios que comprueban la teoría del efecto Pigmalión. Es hora que lo apliques a tus propios procesos internos, a tu negocio y a tu área personal. Recuerda que es un arma de doble filo que se puede utilizar para convencer a una persona de ser excelente en determinada área o de que nunca lo logrará. ¿hacia dónde vas a inclinar a Pigmalión?