sábado, 7 de marzo de 2015

!El buen uso de las palabras depende de tí!

ActionCOACH Lic María Inés Morán
No he conocido hasta ahora a un empresario que desearía que no hubiese buena comunicación en su empresa, por el contrario es algo que lo anhelan y desean que se mejore día a día. Las normas de cortesía y correcta comunicación dentro de tu negocio es un tema de gran importancia que debes atender con mucha atención. Y que aun cuando cuentes con un departamento de Recursos Humanos, debes profesarlo tu mismo, ya que tú como líder de la empresa eres un mayor ejemplo. !De esto no te puedes zafar!
Así que el buen uso de tus palabras, depende que  las informaciones, órdenes o directivas lleguen correctamente a todos los niveles.
Hay estudios que demuestran que en un ambiente laboral de comunicación hostil o inadecuado, los empleados son menos productivos y menos inclinados al logro de los objetivos. La escritora experta en etiqueta laboral,  Jacqueline Whitmore,  define como un matrimonio la relación que se desarrolla entre los compañeros de trabajo y colaboradores. 
" Son los detalles los que te acaban irritando y haciendo estallar en algún momento".
¿Te parece exagerado?, pues te muestro algunas prácticas que no contribuyen a una buena estrategia comunicacional
   Los apodos. Aunque sean comunes o cariñosos, deben ser evitados. Nada de "mi amor", "chava" o "cuate" en los espacios laborales. Las personas deben ser llamadas por su nombre.
   Los gritos, aspavientos o vulgaridades. Son las vías más rápidas para enturbiar el ambiente laboral.  Las desavenencias deben ser zanjadas en privado con la persona involucrada.
   Las conversaciones cargadas de  irreverencias, chismes o sarcasmos. Surgen , normalmente,  en la oficina y solo sirven para crear barreras.
   Los soliloquios. Alimentan el ego del orador, y no permiten el importante aporte de los otros miembros del equipo. Hay que aprender a escuchar con todos los sentidos: la mirada fija, la mente abierta y una actitud corporal de interés.
En muchas ocasiones, es mayor el tiempo que se pasa en la oficina que en el hogar y es responsabilidad directa de los superiores, que esa convivencia permanezca dentro de los límites del respeto.  
Cuando establecemos, como parte de la cultura organizacional, unas correctas normas de interacción y comunicación, se desarrolla en el empleado una actitud psicológica favorable, que propicia la confianza, el sentido de pertenencia y el apego hacia la Empresa, lo cual incide directamente en la productividad.
Estas son algunas conductas que deben reinar en nuestra empresa.
   La asertividad es, sin duda, una de las mejores maneras de comunicar las ideas dentro de la organización,  implica establecer un vínculo con el mensaje sin demostrar conductas agresivas ni subordinarse al interlocutor. En ActionCOACH lo resumimos como "hablar con buena intención utilizando conversación estimulante y constructiva".
   Se generoso a la hora de agradecer. Solicita  las cosas por favor y saluda a las personas al momento de verlas durante el día o al final de la jornada.
   Hay que ser breve y directo en las comunicaciones que tengamos, ya sea para informar un suceso, persuadir o dictar alguna orden. El lenguaje debe ser claro y sencillo, sin frases rebuscadas.
   Al momento de elevar alguna  advertencia, no se debe caer en amenazas, sino puntualizar las consecuencias directas de un procedimiento negativo. 
Desde pequeños nos enseñan que decir "por favor", "gracias", "de nada", "buenos días", "buenas  tardes" son la mejor manera de  despertar el interés y la atención del interlocutor. Bien nos vale aplicar en nuestra organización estas normas de cortesía para hacer de tu negocio un lugar constructivo y agradable.