martes, 3 de noviembre de 2015

Cómo Quebrar tu Empresa I:Sin Estrategia No Hay Negocio con el cual Jugar



ActionCOACH Lic María Inés Morán
Muchas personas se preguntan por qué falló determinado negocio que se veía muy bien encaminado y pasado un corto tiempo sale abruptamente del mercado. ¿Qué pasó?
Las estadísticas son desalentadoras: el 80% de las Pymes cierran en su primer año y los que  sobreviven ese tiempo, tienen otro 80% de probabilidades de fracasar en el siguiente quinquenio. ¿Por qué es tan difícil mantener un negocio?
La fragilidad o fortaleza de las Startup  puede estar directamente relacionada con la constancia y disciplina que tiene el emprendedor para llevar a cabo el proyecto.  En una entrevista realizada a Robert Kiyosaki, a propósito del lanzamiento de su libro "El Negocio Perfecto", señalaba que la mayoría de los emprendedores no tienen la resistencia mental, emocional y económica para levantar su empresa y por eso se derrumban, como castillos de naipes, sobre miles de dólares invertidos.
Quienes sueñan "montar su propia empresa" desconocen las reglas del juego de hacer negocios y a medida que van fallando en ellas, va creciendo la probabilidad de fracasar.
Sin embargo, quiero resaltar algunos errores específicos que terminan siendo terribles asesinos de las empresas, e inicio esta  serie de artículos analizando lo que puede suceder si  falta el estudio estratégico de tu negocio.
Una significativa cantidad de empresarios comienzan operaciones sin tener conocimiento de algunas variables fundamentales a la hora de iniciar la toma de decisiones.  ¿Qué tipo de información? Pues toda la que te permita conocer la viabilidad de tu proyecto, tales como el tamaño del mercado, la posibilidad económica, cuál  será el elemento diferenciador de tu negocio  respecto a la competencia, el público meta a quien vas dirigido, cual es el mejor plan de mercadeo que puedes desarrollar y un largo etcétera.
No se trata de desilusionarte, ¡en absoluto!, por el contrario, es necesario que sepamos que, justamente, el no contar con la suficiente información para poder diseñar el mejor Plan de Acción, nos convierte en presa fácil de la volatilidad del mercado.
Luego de recabar la información, esta no debe quedar en discusiones desordenadas, sino que abrirá paso a la fase de planificación de tu negocio, a la Ejecución de ese Plan y el Control de los procesos. Cada  proceso debe ser tan dinámico que debes estar preparado para llevar a cabo ciertos cambios de metodología con tal de conseguir los objetivos trazados.
 El análisis estratégico también abarca la forma en que visualizas tu empresa: la visión que tienes de ella, los objetivos y la forma en que vas a lograrlo. Dicho en palabras llanas, saber hacia dónde quiero dirigir mi negocio y los pasos que voy a dar para lograrlo.
Se trata de un proyecto que requiere tenacidad, disciplina y audacia, todo acrisolado con la mayor cantidad de información que puedas recabar de forma constante para que te sea fácil y rápido evaluar todos y cada uno de los caminos que sigues y reorientarlos si es necesario.
La ilusión con la que comienzas tu negocio debe impulsarte a tomar en cuenta todos los pasos y detalles posibles que contribuyan a la construcción de una empresa fuerte, que se consolide en el tiempo. La distancia que hay entre  el estado actual de tu negocio  y el estado futuro deseado, se recorre  a través de la Estrategia y sin ella, ¡no hay negocio con el cual jugar!