sábado, 6 de junio de 2015

La Perfección o la Excelencia, ¿Cuál escoger?



ActionCOACH Lic María Inés Morán
¿Quién no añora disfrutar del éxito en la vida personal y económica? Es un sueño que hace que muchas personas salgamos de nuestra zona de confort y nos arriesguemos a iniciar nuestro propio negocio y a apostar en su triunfo, en base a nuestras habilidades y esfuerzo en primer lugar, y luego en la creación de un buen equipo de trabajo.
Ante los obstáculos, los emprendedores buscan la manera de sortearlos lo mejor y más rápido posible, con tal de encaminar sus negocios para que sean lo que han soñado. Pero te hago una pregunta, ¿Qué pasa con aquellas personas que en lugar de buscar buenos resultados corren tras la perfección? ¿Te parece que la alcanzarán?
He meditado mucho sobre aquellos que se ufanan de su tendencia perfeccionista, como característica principal de su personalidad, y enseguida me doy cuenta que es muy difícil que logren los resultados que sueñan o que en definitiva alcancen sus objetivos, porque los negocios se mueven en una dinámica tan veloz que no se puede esperar a que todo sea "perfecto".
¿Crees que pueda haber una relación entre la perfección y un temor paralizante equivocarse?. No dudo que hacer las cosas cada vez mejor sea una manera excelente de lograr los objetivos, pero se debe saber cuando es suficientemente bueno y culminar el proyecto o entraríamos ya en terrenos que nada tienen que ver con la labor que se realiza. ¿Qué opinas?
Para el perfeccionista, nada será completamente bueno, están constantemente retrasando la culminación de un proyecto, porque siempre encontrarán algún detalle que puede ser mejorable. ¿Qué hubiese pasado si emprendedores como Bill Gates hubiese retrasado su primer sistema operativo Microsoft porque tenía que estar seguro que estaba libre de "errores o defectos"?
Más que la perfección, hay que buscar la excelencia, entendida como lo extraordinariamente bueno, lo cual es, en realidad, la medida para los estándares de calidad, no así la perfección.
Si las editoriales, los diarios, las industrias, fábricas,etc., trabajaran en base ala perfección y no a la excelencia, definitivamente no disfrutaríamos de tantos inventos, vacunas, adelantos científicos,que nos son tan comunes hoy en día.
De ningún modo podré confiar un proyecto o trabajo, a las personas que se precian de ser perfeccionistas, porque el perfeccionismo, implica que nunca se va a cerrar ese proyecto, o que en realidad tardará mucho más de lo requerido en la búsqueda de satisfacer un estándar que no es de calidad, sino de la propia compensación psicológica del perfeccionista, con el consabido desgaste de dinero, equipo, y tiempo.
Recuerda que el perfeccionismo es paralizante, te impide superar un proyecto para iniciar el siguiente, en tanto que la excelencia te reta a salirte de lo ordinario y buscar ser mucho mejor. Ahora te pregunto, ¿Que buscas para tu vida? ¿La perfección o la excelencia?