martes, 16 de diciembre de 2014

El tiempo rendido a tus pies


ActionCOACH Lic María Inés Morán


Uno de los más grandes logros que podemos tener en la vida es ser el dueño de nuestro tiempo, hay que tomárselo con gran seriedad y disciplina. Los hábitos, el pensamiento y el comportamiento influyen directamente en el manejo de tu tiempo.

Constantemente estamos posponiendo, en lugar de llevar a cabo nuestras tareas importantes, y eso nos impide ser más eficientes.

El decir que no tenemos tiempo es una verdadera falacia, el día tiene 24 horas, o sea 86400 segundos que mucha gente aprovecha para hacer más cosas  que nosotros en ese período, ¿Por qué no te alcanzan a ti?,

Veamos el caso de Juan Andrés, un flamante dueño de negocio que ha aprendido el arte de tener al tiempo rendido a sus pies. No siempre fue así, no sabía lo mucho que postergaba  hasta que le recomendé la lectura del libro de Brian Tracy, Tráguese ese Sapo. A partir de ahí trabajó en Pensar en Papel , que no es otra cosa que poner las cosas que quieres por escrito. Eso  le permitió  discriminar diariamente de su lista de pendientes cuál sería la actividad  de mayor importancia de su "hoy"  (El Sapo) y dedicarle las primeras horas de la mañana.

Pero incluso saber  reconocer  “El Sapo” requiere de un análisis inicial de tus actividades y el peso que cada una tiene para tu vida profesional, personal, emocional o familiar.

  1. Usa una agenda, para planificar tu día con horarios, tiempos para la familia y la del trabajo. En ocasiones nuestro trabajo nos exige un horario fijo, pero en aquellas actividades económicas donde eres el dueño de tu propio negocio, resulta vital tener tu agenda organizada y cumplirla fielmente.
  2. Clasifica las actividades por su importancia y comienza tu día por “El Sapo”. Lleva a cabo la actividad más importante para tí al inicio del día.  
  3. Es sano declinar amablemente aquellas actividades extras que asumes en un momento y te llenan el día de compromisos que complican tu agenda pero aportan poco a tu productividad o esparcimiento.
  4. Aprende a delegar: Hay que saber compartir responsabilidades, buscar apoyo tanto en el trabajo como en el hogar. 
  5. Aunque es bueno ser exigente en todo lo que haces y poner tu mayor esfuerzo, debes definir un plazo para terminar cada actividad  o comenzar otra, o ¡puedes pasar todo el día perfeccionando solo una y posponiendo el resto! 
  6. Haz un esfuerzo en separar el tiempo de trabajo y el de compartir en familia o de distracción, para lograr un balance saludable entre todos que te permita enfrentar con mayor energía cada día.

Podemos resumir cuatro habilidades que te permitirán un mejor uso de tu tiempo: Autogestión, Análisis, Planificación y Delegación. Comprobarás la sensación de satisfacción y eficiencia que ofrece el aprender a manejar el tiempo. ¡Atrévete a intentarlo! @Coachmimoran