sábado, 11 de abril de 2015

Cuando la mujer gana más que su pareja



Actioncoach Lic. María Inés Morán
Nuestras raíces latinoamericanas tienen muy arraigado los roles de los géneros, y, en materia de trabajo, lo común es que el hombre sea quien asuma el rol de proveedor en la familia. Pero, cada vez más a menudo, las mujeres contribuyen activamente a la economía del hogar y, en  oportunidades, sus  ingresos son más altos que los de su pareja. ¿Esa circunstancia afecta la relación?
No voy a referirme a aquellas personalidades, del hombre o la mujer, que patológicamente detentan procederes irresponsables frente a las actividades económicas, sino de las normales vueltas de la vida en la cual, las mujeres pueden, en un momento dado, ser el sustento material de la familia.
Hay estudios que apuntan a que los problemas económicos terminan metidos en la cama conyugal,  más aún, si se ven  como una amenaza a la capacidad masculina de proveer.  Esta circunstancia, la mayoría de las   veces, influye en la relación de la pareja e, incluso, se relaciona al índice de divorcios.
Te pregunto, ¿un matrimonio donde la mujer gana más está condenado al fracaso? No tiene por qué ser así, la solución se encuentra en cómo cada pareja enfoque los ingresos del hogar y depende si el dinero se convierte en una herramienta de poder y subordinación o en el medio necesario para disfrutar de holgura para el hogar y el disfrute en común. 
Este tema no puede convertirse en tabú entre las parejas, por el contario, incluso cuando el noviazgo se torna más formal, hay que conversar abiertamente y plantearse el uno al otro lo que implica el que la mujer pueda aportar mayores recursos a la sociedad conyugal. ¿Qué sentirías si yo gano más que tu?. Esa pregunta fue el comenzar de una de mis sesiones de coaching a una pareja comprometida en matrimonio, donde ella, era una destacada profesional de libre ejercicio en el Derecho Tributario y él estaba tratando de levantar una pequeña empresa de autopartes.  
Así como en el negocio requieres de un equipo compenetrado para lograr el éxito, en las relaciones humanas las parejas deben formar una fórmula ganadora con  todo el cúmulo de trabajo y responsabilidades que conlleva vivir juntos y levantar una  familia. Lo importante es que no se pierda la admiración mutua a causa de los roles económicos que de manera temporal o permanentemente puede desarrollar una de las partes.
Si tu esposa es quien está aportando económicamente la mayor parte al  hogar, y eres de los que no se sienten cómodos con esta situación, debes aprender a identificar racionalmente esos temores culturales y, por el contrario. sentirte orgulloso de los logros que ella ha obtenido.
Tu eres su compañero, su fortaleza emocional, son el equipo que comparte  todas las responsabilidades más allá del ámbito laboral y ese es un papel imprescindible para que tu mujer pueda cumplir cabalmente sus obligaciones. Aunque ellas reflejen una personalidad exitosa, fuerte e independiente, no quiere decir que haya perdido su femineidad, al contrario,  necesita de amor, atención, reconocimiento y apoyo de tu parte.
Así  mismo,  tú,  que estás ganando más que tu esposo, nunca debes olvidar que el respeto es el cimiento de toda relación y ese sentimiento no puede circunscribirse a quién es el que más provee,  porque equivaldría a que ciñas el amor a la posibilidad de otorgar satisfacción económica.
Te menciono algunas reglas mínimas de convivencia para mantener una relación saludable cuando en el matrimonio es la mujer quien descolla  en los negocios: 
  •  La comunicación y el sentido de equipo. Hay que hablar y negociar abiertamente sobre los sentimientos que genera el cambio de los roles tradicionales u otros aspectos que puedan estar produciendo molestia en una de las partes.
  • Hay que celebrar la realización personal de la mujer, pero también alabar los logros que el esposo ha tenido. La admiración entre la pareja juega un rol importante: hay que reconocer ante terceros y, sobre todo, ante  los hijos, los aspectos que admiras de tu pareja. No hay que ser mezquinos en halagos mutuos.
  • Los familiares o amigos no deben enterarse, ni siquiera por "bromas", que ella es quien tiene mayores ingresos económicos, ese tema debe ser absolutamente inexistente en las conversaciones sociales.
  • El tema de quien gana más, tampoco puede usarse de argumento en las desavenencias conyugales. No resulta saludable colocarle sal a las heridas...
  • Hagan una cuenta para gastos comunes, donde tu pareja no tenga que pasar por la necesidad de pedirte dinero. 
El amor y el respeto es el arma más poderosa entre las parejas. Recuerda que hoy es ella quien gana más, pero la situación podría cambiar en cualquier momento, por tanto, no permitas que los ingresos económicos se conviertan en instrumento de dominación. Por el contrario, mantén en su justa dimensión lo que ello significa:  es un medio para encontrar la solvencia y la tranquilidad económica, para disfrutarla con las personas que amas.