jueves, 22 de octubre de 2015

La Sopa de Letras de Tus Empleados



ActionCOACH Lic María Inés Morán
Las empresas expresan unos valores, sea que estén establecidos como tal o no. Muchas veces en el sitio de trabajo se cohabita con los valores que algunos empleados traen consigo desde empleos anteriores. ¿qué pasa si tu negocio no los ha establecido?, pues se convierte en una especie de "sopa de letras", resultante de códigos de conducta no transmitidos, pero expresados inconscientemente por los trabajadores.
Si no has creado para tu negocio estas reglas de juego, es posible que toda esa mezcla de normas importadas de cualquier oficina, sea muy ajena a lo que realmente quieres. Por lo tanto, construir ese código moral, por así decirlo, es una obligación del dueño de negocios, forma parte de su rol, y se trata de plasmar, claramente, en cuál es el código de comportamiento que quieres que opere en tu negocio.
No es tarea fácil, he visto reglas y valores de numerosos negocios, corporaciones y grandes empresas que, al leerlas, se observa claramente que han sido un "copia y pega" de muchas otras empresas, convirtiéndose en un enunciado sin fondo, sin sentido para los empleados ni los clientes. Es por tanto importante redactarlos lo más claramente posible para que no quede duda alguna qué quieres decir y cómo se debe actuar en consecuencia.
Uno de los valores de ActionCOACH que todo el mundo entiende claramente, es el de la comunicación, que dice lo siguiente "Tanto en público como en privado, hablaré siempre positivamente de mis compañeros de equipo, sobre mis clientes y sobre ActionCOACH. Hablaré con buena intención, utilizando conversación estimulante y constructiva. No utilizaré ni daré atención a irreverencias, chismes o sarcasmos. Tomaré como verdad lo que me sea dicho en primera intención. Seré responsable de mis respuestas. Saludaré refiriéndome por sus nombres a aquellos con quienes interactúe. Me disculparé antes que nada por mis fallas y enseguida buscaré la solución. Discutiré sólo en privado con la persona involucrada".
Fíjate que no deja lugar a interpretaciones de ningún tipo, de la misma manera debes hacer cada punto de la cultura de tu empresa, porque de nada sirve que establezcas reglas de juego que luego sean interpretadas como a cada quien le convenga o entienda. Debes hacer de los valores de tu empresa la brújula que guiará tu ética empresarial.
Estos códigos deben estar redactados para servir en tres vertientes: que los clientes se sientan identificados y los asuman como parte de la marca, que sean cumplidos y aceptados por tus empleados y que en definitiva te satisfagan a ti como el dueño del negocio.
Uno de los valores que siempre establezco en las relaciones comerciales es la integridad, que tiene que ver con la honestidad en la actuación y en el expresarse. Al ser íntegro no puedes solapar tus responsabilidades con mentiras, por muy "blancas" que pretendan ser estas, al fin de cuentas, es la confianza la que se siente traicionada, y es muy difícil de recuperar.
No dejes que los valores de tu empresa dependan de lo que traen consigo tus empleados, medita bien sobre los códigos de conducta que aspiras sean los que reinen en tu empresa, porque ellos guiarán las relaciones de tus empleados y los clientes.